martes, 13 de noviembre de 2018

La Tazila

Con mirada humana,
y caricias perrunas.
Llegó hasta mi entrada,
y su amor fué mi fortuna.

Apareció de mañana,
luego era fiel a toda hora.
Saludando entusiasmada,
sonría para mí en todas.

Dulzura de compañera,
era su bella presencia.
Sabía de todas mis penas.
jamás viví su ausencia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario